La hernia inguinal es una de las patologías más frecuentes de la pared abdominal y su tratamiento es, en la mayoría de los casos, quirúrgico. En la actualidad existen diferentes técnicas para su reparación, siendo las más utilizadas la cirugía laparoscópica y la cirugía abierta. La elección del abordaje no es aleatoria, sino que debe basarse en criterios clínicos bien establecidos y en una valoración individualizada del paciente.
¿Qué dicen las guías clínicas sobre la cirugía de la hernia inguinal?
Las guías clínicas internacionales, tanto europeas como americanas, coinciden en que la cirugía laparoscópica ofrece ventajas claras en determinados perfiles de pacientes. Está especialmente indicada en:
- Pacientes jóvenes
- Pacientes deportistas
- Hernias inguinales bilaterales
- Recidivas de hernia inguinal previamente intervenidas por vía abierta
En estos casos, la laparoscopia permite una recuperación funcional más rápida, menor agresión quirúrgica y un retorno precoz a la actividad habitual.
¿Qué es una recidiva de hernia inguinal?
Se habla de recidiva cuando la hernia reaparece tras haber sido operada previamente. Esta situación requiere un análisis cuidadoso, ya que el tipo de cirugía inicial condiciona el abordaje más adecuado en una segunda intervención.
Las recomendaciones actuales son claras:
Ante una recidiva, se debe utilizar un plano quirúrgico diferente al empleado en la cirugía previa.
¿Cuándo está indicada la cirugía abierta?
En los pacientes que han sido operados previamente por vía laparoscópica y presentan una recidiva de la hernia inguinal, las guías de práctica clínica recomiendan un abordaje anterior o cirugía abierta.
Este enfoque permite trabajar en un plano anatómico distinto, reduciendo la dificultad técnica y el riesgo asociado a la fibrosis o adherencias de cirugías previas. La cirugía abierta en estos casos ofrece resultados muy satisfactorios, aunque:
- La recuperación suele ser algo más lenta
- El postoperatorio puede resultar ligeramente más doloroso en comparación con técnicas mínimamente invasivas
Abordaje preferencial: laparoscopia y cirugía robótica
En la práctica clínica habitual, el abordaje laparoscópico constituye la técnica de elección en la mayoría de los casos. En hernias más complejas o en situaciones seleccionadas, puede indicarse cirugía robótica, que permite una mayor precisión y control quirúrgico.
Este abordaje está especialmente indicado en:
- Hernias en pacientes jóvenes
- Pacientes con alta demanda física o deportiva
- Hernias bilaterales
- Recidivas de hernias operadas previamente por vía abierta
La importancia de una valoración especializada
No todas las hernias son iguales, ni todos los pacientes presentan las mismas necesidades. Factores como la edad, la actividad física, los antecedentes quirúrgicos, el tipo de hernia y los síntomas deben analizarse de forma conjunta.
Por este motivo, es fundamental que el paciente sea evaluado por un especialista en patología de la pared abdominal, capaz de indicar el tratamiento y el abordaje quirúrgico más adecuado de forma individualizada, siempre basándose en la evidencia científica y en la experiencia clínica.
La cirugía de la hernia inguinal ha evolucionado significativamente en los últimos años. La clave del éxito no reside únicamente en la técnica empleada, sino en elegir el abordaje correcto para cada paciente y cada situación clínica.
Una evaluación experta y personalizada permite optimizar los resultados quirúrgicos, reducir el riesgo de recidiva y favorecer una recuperación segura y eficaz.


