Una de las preguntas más frecuentes en consulta cuando hablamos de cirugía de hemorroides es muy directa:
“¿Cómo se pasa después?”
Es decir, ¿cómo es realmente el postoperatorio?

Durante años, la cirugía de las hemorroides ha estado asociada a una recuperación difícil. Sin embargo, con la llegada de técnicas como el láser, esta experiencia ha cambiado de forma notable.

Lo primero: no existe cirugía sin molestias

Es importante ser claros desde el principio.
Ninguna cirugía está completamente libre de molestias.

Ahora bien, la gran diferencia está en la intensidad.

En la cirugía tradicional, el dolor postoperatorio podía ser elevado debido a la presencia de heridas abiertas en una zona especialmente sensible. En cambio, la cirugía láser reduce significativamente la agresión sobre los tejidos.

¿El resultado?
El dolor intenso se sustituye, en la mayoría de los casos, por molestias leves, generalmente descritas como:

  • Sensación de escozor
  • Picor en la zona
  • Ligera incomodidad los primeros días

Alta el mismo día y recuperación rápida

Una de las ventajas más importantes de la cirugía láser es que, habitualmente, se trata de un procedimiento ambulatorio.

Esto significa que:

  • El paciente se va a casa el mismo día
  • No suele requerir ingreso hospitalario
  • Puede iniciar una recuperación en su entorno habitual

En las primeras 24-48 horas, la mayoría de los pacientes pueden comenzar a retomar progresivamente su actividad diaria.

¿Es necesario tomar analgésicos?

En general, no es necesario recurrir a analgésicos potentes.

Esto supone un cambio importante respecto a técnicas más invasivas, donde el control del dolor requería medicación más intensa durante varios días.

En el caso del láser, cuando está bien indicado, el manejo del postoperatorio suele ser mucho más sencillo y llevadero.

La recuperación no depende solo de la cirugía

Aquí hay un punto clave que muchos pacientes desconocen:

El resultado no depende únicamente de la técnica utilizada.

El postoperatorio también está condicionado por los cuidados posteriores. Entre los más importantes:

  • Evitar el estreñimiento
  • Mantener una buena hidratación
  • Seguir una dieta rica en fibra
  • Cumplir las recomendaciones médicas
  • Acudir a las revisiones pautadas

Estos factores son fundamentales para garantizar una buena evolución y prevenir complicaciones.

La importancia del seguimiento médico

El acompañamiento tras la cirugía es tan importante como la intervención en sí.

Un seguimiento adecuado permite:

  • Detectar cualquier incidencia de forma precoz
  • Ajustar recomendaciones según la evolución
  • Asegurar una recuperación óptima

Por eso, ponerse en manos de un especialista con experiencia es clave en todo el proceso.

El Dr. Santos Jiménez de los Galanes, especialista en cirugía general y del aparato digestivo en el Hospital Ruber Internacional, realiza un seguimiento personalizado de cada paciente, adaptando las pautas a cada caso para optimizar los resultados.

La recuperación tras una cirugía láser de hemorroides es, en la mayoría de los casos, rápida y con molestias leves, muy lejos de la experiencia tradicional que muchos pacientes aún tienen en mente.

Pero no debemos olvidar algo fundamental:

El éxito del tratamiento no depende solo del láser, sino de una buena indicación, una técnica adecuada y un correcto seguimiento.

La cirugía láser es una herramienta más dentro de la cirugía proctológica moderna, y utilizada en el contexto adecuado, puede mejorar significativamente la calidad de vida del paciente.