La cirugía tiroidea ha experimentado importantes avances tecnológicos en los últimos años con el objetivo de mejorar la precisión quirúrgica y reducir posibles complicaciones.

Una de estas innovaciones es la tecnología de detección de autofluorescencia paratiroidea, que permite identificar con mayor facilidad las glándulas paratiroides durante la intervención. Esto contribuye a aumentar la seguridad del procedimiento y a preservar estructuras anatómicas fundamentales.

En este artículo explicamos en qué consiste esta tecnología y por qué puede ser especialmente útil en determinados tipos de cirugía tiroidea.

¿Qué son las glándulas paratiroides y por qué es importante preservarlas?

Las glándulas paratiroides son cuatro pequeñas estructuras situadas habitualmente en la cara posterior de la glándula tiroides. Su función principal es regular los niveles de calcio en el organismo mediante la secreción de hormona paratiroidea (PTH).

Durante una cirugía tiroidea, estas glándulas deben preservarse cuidadosamente. Si se lesionan o su vascularización se ve comprometida, el paciente puede desarrollar hipocalcemia postoperatoria, una alteración que provoca niveles bajos de calcio en sangre.

Por este motivo, la identificación precisa de las paratiroides durante la cirugía es un aspecto clave para evitar complicaciones.

¿En qué casos es especialmente útil esta tecnología?

El uso de sistemas de identificación paratiroidea mediante autofluorescencia resulta particularmente útil en intervenciones complejas, como:

  • Cirugías tiroideas de reintervención
  • Procedimientos que requieren vaciamiento ganglionar cervical
  • Cirugía oncológica del tiroides

En estos contextos, las estructuras anatómicas pueden estar alteradas o desplazadas, lo que hace más difícil reconocer las paratiroides únicamente mediante visión directa.

Ejemplo clínico: cirugía por cáncer de tiroides

En el caso que mostramos en el vídeo asociado a este artículo, intervenimos a una paciente que había sido operada una semana antes mediante una hemitiroidectomía, es decir, la extirpación de uno de los dos lóbulos del tiroides.

Tras analizar el tejido en anatomía patológica, se confirmó la presencia de un tumor tiroideo con afectación ganglionar, por lo que fue necesario completar el tratamiento quirúrgico.

La intervención consistió en:

  • Extirpación del lóbulo tiroideo restante
  • Vaciamiento ganglionar cervical

Este tipo de cirugía requiere una identificación muy cuidadosa de las estructuras cercanas, especialmente de las glándulas paratiroides.

Cómo funciona el sistema de detección paratiroidea PTeye

Para mejorar la identificación de las paratiroides utilizamos un dispositivo llamado PTeye (Parathyroid Detection Technology).

Esta tecnología se basa en una característica propia de las glándulas paratiroides: su autofluorescencia natural.

Mediante una sonda específica, el dispositivo analiza los tejidos del campo quirúrgico y detecta la señal característica de las paratiroides. De esta manera, el cirujano puede diferenciar con mayor precisión:

  • tejido tiroideo
  • ganglios linfáticos
  • glándulas paratiroides

Este sistema actúa como una herramienta adicional que ayuda a preservar estas glándulas durante la cirugía.

Más tecnología para una cirugía más segura

La incorporación de nuevas tecnologías en cirugía tiene un objetivo claro: aumentar la seguridad de los procedimientos y mejorar los resultados para los pacientes.

La identificación intraoperatoria de las glándulas paratiroides mediante autofluorescencia es un ejemplo de cómo la innovación puede ayudar a reducir complicaciones y optimizar la cirugía tiroidea, especialmente en intervenciones