Hoy hemos atendido en el Hospital Ruber Internacional a un paciente que presenta una eventración compleja, una condición en la que existe un defecto en la pared abdominal que provoca la salida anómala de contenido intraabdominal. Este paciente había sido intervenido en tres ocasiones previas en otros centros, con colocación de diversas mallas, pero sin obtener el resultado esperado.

En casos como este, la planificación quirúrgica es fundamental para lograr una reparación efectiva, duradera y con la menor tensión posible.

Fase preparatoria: aplicación de toxina botulínica

Antes de realizar la cirugía definitiva, llevamos a cabo una fase de preparación que resulta esencial para optimizar el éxito del procedimiento. Esta preparación consiste en la aplicación de toxina botulínica en los músculos laterales de la pared abdominal: los dos músculos oblicuos y el músculo transverso.

El objetivo de esta técnica es relajar estos músculos para permitir que, durante la intervención, las aponeurosis de los músculos rectos del abdomen puedan aproximarse adecuadamente a la línea media. Esta aproximación es imprescindible para conseguir una reparación sólida y libre de tensión, lo que a su vez facilita la correcta colocación de una malla.

Se trata de un procedimiento ambulatorio, por lo que el paciente puede regresar a su domicilio el mismo día, sin necesidad de ingreso hospitalario.

Planificación de la cirugía definitiva

Tras la aplicación de la toxina, esperamos entre cuatro y seis semanas, tiempo durante el cual se produce el efecto de relajación muscular. Antes de la intervención final, realizamos un nuevo estudio mediante escáner (TAC) para medir nuevamente la separación de los músculos rectos y planificar con precisión la técnica quirúrgica.

La reparación que realizaremos es una técnica de separación posterior de componentes, un procedimiento avanzado que permite:

  • Traer las aponeurosis hacia la línea media.
  • Reducir la tensión del cierre.
  • Colocar una malla que refuerce la pared abdominal.

Este enfoque integral es especialmente beneficioso en pacientes con eventraciones complejas o recidivadas.